noviembre 24, 2006

minuto 55

escenario 01

el pavo descongelándose en el agua hirviendo

escenario 02

No. no soy ninguna víctima.
asumo lo mierda que he sido este último tiempo.
inconforme con mi rutina con éstos días asentados en un encierro,
paredes y techo de mi infortunio causado,
soy yo la provocadora de la crudeza, de la enfermedad del llanto.
me veo desbordante de grasa abúlica de grasa flácida de carne suelta de marcas blancas imborrables sobre una piel velluda de un cuerpo inerte inmóvil que ve pasar los días sobre la silla.
No. no soy ninguna víctima.
los golpes fueron propios fueron míos,
la violencia nació de mí.
con el yo frente al espejo.
evidenciando la asquerosa figura del jeans apretado la polera negra que no adelgaza que no disimula la bola de carne que sobresale entre la cintura y la cadera, esa bola anti estética que no saldrá con medio kilo de pan o con cincuenta abdominales diarios. no saldrá con las pastillas famosas las de cinco mil pesos esas que se comen antes de cada comida con abundante agua...
No. no soy ninguna víctima.

escenario 03

el pavo ingerido. reposando en el estómago de ninguna víctima.

noviembre 23, 2006

minuto 23





No fue en vano instaurar el pasado removerlo no para dar un paso atrás sino para prolongarlo hacia la limpieza de un presente de un adjetivo propio de lo singular en primera persona un yo desde lo interno del yo.

Atrás queda el negro contaminar de los días invisibles e inactivos no porque haya existido un tiempo en detención. ni mucho menos un oscuro velo pesimista, solo que el yo estaba encorvado mirando al presente de espalda, con la boca los ojos y el alma enterrados en la tierra que hay debajo de la calle el asfalto y el adoquín hundida de espalda como la mariel que ahora duerme.

Mariel debe resucitar volver a caminar sola por si sola hasta mi hasta encontrarla y escribirla.


Colgando....a Sobre héroes y tumbas/ Ernesto Sabato/ 1961.

" NO SE TRATA DE ETERNIZAR SINO DE INDAGAR EN LOS RINCONES MÁS PROFUNDOS DEL ALMA".

agosto 29, 2006

minuto 25



















El alma enmudecida se deja
rozar de mi luz que la detiene
las sombras que la aquejan
entibian al silencio
éste, a su vez,
se retuerce en gritos.

Ha llegado la nostalgia de la unión
que no responde,
que calló para que el tiempo avanzara
por un humo consumido tras los días
que atisbados por las dudas crecieron entre
Horas.

El alma sobrecogida
no obedece al pulso de esta sangre.
Ahora duerme sin visiones
y con oscura palidez
besa
manchas que no hablan.

Ha cesado el silencio
llorando lágrimas sin ruido;
y como el frío llora entre tierras
entre pétalos erosionados,
el aire algún día
derrocará a los dioses
en las alturas,
liberando cientos de ánimas,
rompiendo al
alma
dormida.

agosto 07, 2006

de imagenes susurradas




V
Dos sonidos lloran mis gotas,
la caída se desliza por el roce
que sigue inmanente tras la tierra que se esconde.
Son cien dedos diluidos,
que brotan por senderos rojizos
van quemando sin vencer a mi tiempo
y que en un minuto más colgarán desde su vientre
que no sueña.
Y en presencia de cien ojos
rasgo la putrefacción
de toda conciencia irracional.
Vuelve a dormir, si mis párpados no quieren,
para que así tu rostro vuelva a desdibujar
a cien cuerpos torcidos.
Tres sonidos palpan.
Balbuceo todas las señales híbridas
que atraviesan sin cerrar
lo que acaba sin mi última gota .

imagenes susurradas





I
Profundo descenso roba el aliento que se ahoga,
bajo tierra y desaforada,
el alma,
desde arriba
despinta sin sombras, ojos que ofenden
a toda una distancia.
Los pies,
hundidos de abrirse
interiorizan lo que se recorre desde adentro
para que lento el palpitar susurre un llanto arrebujado
y así su alma entintada de nuestros rostros
y pecaminosa de muecas
vaya desde un inicio
deteniéndose para un final.

agosto 02, 2006

eros |




Fue de noche y dejó de intentar encaramarse sobre el altar impúdico, sin lograr como siempre, sujetar la señal humana del endiosado creador. Nunca calzó los blancos zapatitos, mucho menos vistió el traje santo, que la coronaba como reina entre todas las benditas señoritas. Ella desvistió la fé de su hábito y se bajó del temor, caminó hacia el umbral sin arrodillarse, sin pedir la absolución de buenas noches y se encerró con las sábanas viejas hasta la madrugada, entregándose fervorosamente a la plegaria de sus dedos. Cayó en pequeños saltos pélvicos librando al remordimiento en sílabas y cruzó la lengua cuando la maldad sin culpa se acomodó sobre su cuerpo sin ropa.
A las cinco, media hora antes de que la suprema viniese a despertarla, corrió por los oscuros pasillos hasta llegar al padre, le golpeó la puerta. ÉL despeinado le reconoció inclinándose con sus calzoncillos largos, la dejó pasar sin cuestionarle él líquido de la boca -el padre santo se persina - y vuelve a la cama de rodillas, arrastrandola con el cinturón que cayó en besos - él no deja de persinarse – y suda. Ahora que olvida la imagen de la santa iglesia, la revienta con su atómica voz que emana por debajo de su deslavada ropa interior color obispo; el escote quiso quebrar la camisa, desplomando las mangas por el hombro, desató los tirantes e insisitó probar el azúcar que duerme entre piernas, se humedeció los labios y cuidadosamente acarició a su contrincante. La hermana María, limpia las migas de ostia triturada con sus manos y las guía por sus puntiagudos pezones vírgenes.
Se oyen las primeras campanas del nuevo domingo. Él no quiere predicar el evangelio, menos si se encuentra dentro de la carnosa fertilidad de la hermana; se topan en la mirada del esfuerzo por contener el aullido de la última oración que les provoca beber la sangre de cristo al sentir el pecado en placer. Ya consumada la comunión, ella se levanta y comienza a orar junto a él sin sotana, se perdonan ante dios, María llora el lamento de la debilidad de ser mujer mientras el padre la viste de hábito y le obliga con una palmadita salir antes de que vuelva a sonar el campanario de su catedral.
La hermana corre por los pasillos con cara de Magdalena, dobla hacia su cuarto y choca con la madre superiora que la apedrea con sus buenos días.
Luego en misa, se buscan en complicidad, el padre la comulga y ella recoge el cuerpo de jesús con las mismas que recorrieron el sexo de la autoridad, la que representa a dios aquí, en la tierra sacramentada.

julio 31, 2006

algo de junio











uno debe escribir en contra de todo y de todos
todos se es uno y uno es todos.

la continuación del título

nada..

el respiro pos polvo

nada..

cae la tarde sobre la madeja empolvada

nada..

volver a las frases cortas
mientras mariel duerme encerrada en el baúl con polvo
isabella y enero colgada sobre los 31
y aquí nos vemos las caras de nuevo sobre la nada y el polvo.
insisto. con la idea de asimilar la voluntad en un quehacer literario haciendo surgir a la obra esperada.

ya pos que no hay tiempo es solo uno frente a todos y uno mismo al frente entre los otros
estamos en junio.
y la pereza en contra del teclado y el lápiz,
la han buscado hasta que la han dejado en verguenza
cabrachicademierda!.